Evangelización

«Me han encontrado los que no me buscaban;
me he manifestado a los que no preguntaban por mí»
[Rm 10, 20]

Una Iglesia presente en la vida de Herencia

Evangelizar es anunciar y compartir el Evangelio de Jesucristo, pero también hacerlo presente en la vida cotidiana: en las familias, entre los niños y jóvenes, en la formación de los adultos, en la atención a quienes más lo necesitan y en cada una de las realidades que forman parte de nuestra comunidad.

En la Parroquia de Herencia, la evangelización se vive a través de personas, grupos y movimientos que ponen su tiempo, su fe y sus capacidades al servicio de los demás.

Es una tarea de toda la comunidad parroquial y un camino que acompaña a la persona en las diferentes etapas de su vida, desde la infancia hasta la edad adulta.

Evangelizar es acompañar, formar y servir

La misión de la parroquia no se limita a la celebración de los sacramentos. Evangelizar significa también acoger, escuchar, acompañar, formar, celebrar y servir.

A través de las distintas pastorales y grupos parroquiales se crean espacios donde crecer en la fe, compartir experiencias, participar en la vida de la Iglesia y poner esa fe al servicio de nuestro pueblo y de quienes más lo necesitan.

Esta misión se concreta en diferentes ámbitos de la vida parroquial:

Una misión compartida

La evangelización no corresponde únicamente a sacerdotes, catequistas o responsables de grupos. Todos los cristianos estamos llamados, desde nuestra realidad y nuestras posibilidades, a ser testigos del Evangelio.

La comunidad parroquial se construye precisamente gracias a esa participación: personas que acompañan a otras personas y que hacen presente a Jesucristo a través de la Palabra, los Sacramentos y la Caridad.

Nuestros trabajos pastorales no son una mera realización funcional, sino la comunicación de la vida de unos testigos que han sido llamados a hacer presente a Jesucristo.

Esta sigue siendo la invitación: caminar juntos, servir con humildad y hacer de nuestra parroquia una comunidad abierta, cercana y viva.