17. diciembre, 2015Noticias Sin comentarios

El pasado 29 de diciembre se vivió un día de orgullo para el pueblo de Herencia, pues este logro es mérito de mucha gente, no solo de una persona o institución. El proyecto, fue promovido en 2011 por el entonces vicario parroquial, Don Juan Pedro Andújar, a él le debemos el mérito de estarle muy agradecidos por creer y hacernos compartir un sueño entonces inalcanzable que ahora es una realidad. Pero también es cierto que desde entonces los responsables parroquiales Julián Martín, y Oscar Casas ha trabajado incansablemente por conseguirlo, y que, si no hubiera sido por el apoyo de todo el pueblo de Herencia que hizo el proyecto suyo, tampoco se hubiera podido lograr.

A pesar de atravesar tiempos de crisis, asociaciones civiles, hermandades religiosas, empresas, comercios y familias de la localidad, han luchado por recuperar un patrimonio colectivo común como era su órgano parroquial. Sus aportaciones económicas “apadrinando tubos y sonidos” han permitido que hoy el sonido barroco, ese patrimonio inmaterial y efímero que muy pocos lugares de España pueden disfrutar, haya resucitado en Herencia.

La figura de Eduardo Bribiesca también ha sido fundamental en este proyecto. Maestro organero natural de Méjico y afincado en Almagro (Ciudad Real), ha sido el encargado de restaurar las casi dos terceras partes del órgano barroco original que todavía se conservaban y de reconstruir el tercio restante. En el caso del órgano ibérico de la parroquia Inmaculada Concepción de Herencia, otro de sus grandes proyectos de restauración por la complejidad del proyecto y en gran número de tubos del órgano, 619 en total, el trabajo hubo de realizarlo en distintas fases procediendo a la limpieza, montaje, saneamiento y restauración de la magnífica caja del órgano, auténtico retablo barroco, así como a la restauración de la escalerilla, el pasillo del secreto, los tablones, los portavientos y otros ele-mentos de la mecánica y el registro del órgano, entre los que cabe destacar numerosos tubos de madera encontrados. Por otra parte, hubo que reconstruir, gran parte de la cuestión fónica del órgano, reintegrando las partes que ya quedaban, e incorporando nuevamente teclado y fuelles.

El pasado 29 de noviembre ese “gigante dormido” en tantas ocasiones protagonista histórico de los acontecimientos de la localidad, volvía a sonar y hacer disfrutar al pueblo de Herencia ochenta años más tarde. Era en la primera de las novenas en honor de nuestra Patrona, la Inmaculada Concepción, cuando nuestro obispo don Antonio Algora presidía un acontecimiento histórico para la localidad: el órgano barroco, que tras 4 años de restauración volvía a sonar, era presentado de nuevo a su pueblo a través de la bendición eclesial.

Don Antonio Algora, acompañado por los sacerdotes de la Parroquia, hijos del pueblo y sacerdotes amigos, siguiendo el ritual para este caso “despertó” al órgano dormido para su música sirviera da alabanza a Dios. El organista Roberto Fresco hacía que del corazón del Organo salieran esos sonido armónicos que respondían a cada interpelación del Obispo.

Todo ello, en el marco incomparable de la primera de las novenas a nuestra Madre Inmaculada con el fervor popular que supone, creó un ambiente de excepción que será recordado durante décadas. Aquel grabado en las retinas de los fieles que abarrotaban el Templo era un auténtico gozo musical y espiritual.

Cf  “Parroquia en Marcha”. Mes diciembre 2015

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